La madurez espiritual no sucede por accidente. Es un proceso intencional de transformación que no se mide por cuánto sabemos, sino por cuánto nos parecemos a Cristo.
No es ningún secreto que la gran mayoría de las iglesias evangélicas en Hispanoamérica son fruto del trabajo de misioneros que hablaban en inglés. Y nuestra manera de hacer iglesia tiene mucho que ver con lo que ellos trabajaron para enseñarnos[...]